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sábado, 13 de diciembre de 2014

Vamos a conocer algunos trucos para que el estreñimiento desaparezca en los bebés



El estreñimiento en los bebés es algo que nos preocupa muchísimo, además de todo lo que les pase en los primeros años de vida y es que nosotros somos los encargados de su seguridad y de su salud, lo cual es una gran responsabilidad.

La cuestión es que el estreñimiento es bastante molesto y doloroso para los pequeños y por eso vamos a conocer algunos trucos para que el estreñimiento desaparezca en los bebés.

Normalmente, el estreñimiento aparece por la alimentación, especialmente si le damos biberones, así que os recomiendo que añadáis un poco de agua extra para que las heces se ablanden y no se queden en el colón. También podéis optar por darle leche anti-estreñimiento.

Otra opción muy buena es darle al bebé unos baños con agua templada mientras le masajeamos la barriguita. Esto es bastante efectivo y es lo que yo siempre recomiendo debido a que es lo más natural que podemos encontrar. El bebé se relajará y no le costará demasiado expulsar las heces.

Aún así, es importante que le hagáis una visita al pediatra para que examine al pequeño y determine qué es lo mejor para él.


Los bebés mayores de siete meses detectan el miedo en los ojos de las madres


Se suele decir que los ojos son el espejo del alma y esto se debe a que nuestros ojos son muy expresivos y a través de ellos lanzamos mensajes, a pesar de que no queramos hacerlo.

La cuestión es que esto no sólo lo notan los adultos, sino que también lo notan los bebés. Esto puede ser muy bueno cuando estamos contentos pero no cuando tenemos un estado de ánimo desastroso, es más, según un último estudio los bebés mayores de siete meses detectan el miedo en los ojos de las madres.

El bebé detecta que estamos abriendo mucho los ojos por lo que nuestro ojo se ve más blanco y es ahí cuando el bebé percibe un temor, es más, también pueden notar de dónde viene nuestro miedo por la forma de mover o de abrir los ojos (si miramos a un lado, al otro…, etc.)

Eso sí, este nuevo estudio no ha determinado lo que los bebés notan con otros sentimientos como, por ejemplo, la tristeza. ¿Notarán cuando estamos tristes o enfadados? Sin duda es muy interesante conocer estos estudios para saber lo que nota o lo que no nota nuestro bebé, ¿No creéis vosotros?


Biberones preparados para la noche


El periodo de adaptación en el que un bebé pasa de tomar el pecho a tomar la leche puede ser, en ocasiones, un poco complicado para los padres y es que, queramos que no, dar el pecho es más rápido que preparar biberones por lo que en medio de la noche apenas escucharemos llantos si le damos el pecho cuando se despierte.

Por el contrario, si estamos dándole biberones el pequeño se desesperará mientras que lo preparáis y todo será un caos. Es por eso por lo que hoy vamos a aconsejar que dejéis los biberones preparados para la noche, para sólo tener calentarlo durante unos segundos.

Es importante hervir el agua para eliminar las posibles bacterías del polvo de leche y es que, según unos últimos estudios, el polvo de la leche no es esteril y puede contener bacterias que dañen la salud de nuestro bebé como, por ejemplo, meningitis.

Los biberones pueden estar preparados durante 24 horas y para calentarlos olvidad el microondas, siempre es mejor al baño maría o dejarlo debajo del grifo de agua caliente durante unos minutos.


¿Produce mocos en los niños la leche de vaca?


Ya sabéis que existen algunas creencias populares que no son ciertas y que no tienen sentido, pero nosotros nos las creemos y las aplicamos a nuestros hijos para que esté fuertes y sanos durante todo el año, ¿No es cierto?

Una de esas creencias es que beber leche de vaca hace que los niños produzcan más mocos y se enfermen, así que muchos papás empiezan a sustituir la leche de vaca, o los lácteos en general, para darles bebida de soja, arroz, almendra o avena.

La cuestión es que esto es totalmente falso, es decir, que la leche de vaca no produce mocos y es que si tus hijos están ahora mismo con un poco de mocos es normal por el cambio de temperatura que estamos sufriendo últimamente, que a veces parece que estamos en verano y a veces parece que estamos en invierno.

Así que no os preocupéis y si al niño le sienta bien la leche de vaca no dejéis de dársela, al igual que los yogures o el queso, los lácteos no tienen nada que ver con los mocos de los niños.


Fuente chupetesybiberones.es

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